Introducción
Fue Pío XII quien quiso que el servicio de la caridad de la Iglesia se llamase así en todos los paises. La palabra CARITAS proviene del latín y significa AMOR. Las distintas diócesis, preocupadas por hacerse presentes entre los pobres, fueron organizando este SERVICIO. Todas las Cáritas nacían en el seno de la diócesis y dependían del Obispo local. De ahí el nombre de CÁRITAS DIOCESANA.
7 aspectos significativos de la historia de Cáritas:
- COMUNICACIÓN CRISTIANA DE BIENES
- INSTRUMENTOS DE FORMACIÓN Y ANÁLISIS
- CÁRITAS SIN FRONTERAS
- LA CARIDAD DESPIERTA Y LIBERADORA
- DENUNCIA PROFÉTICA
- GENEROSIDAD Y GRATUIDAD
- ACTITUDES DE CONVERSIÓN Y SUPERACIÓN
Cáritas diocesana de Toledo
La Iglesia en Toledo siempre ha mostrado su preocupación por los más pobres y ha procurado atender las necesidades que se han ido planteando.
Consciente de que la imitación de Jesucristo lleva a una opción preferencial por los pobres que debe plasmarse no en acciones aisladas, sino conscientes y organizadas, la Iglesia en Toledo –en coordinación y siguiendo la iniciativa de Cáritas Española- establece una vía continua de acción caritativa y promoción social: Cáritas Diocesana, dotada de personalidad jurídica e inscrita en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia el 26 de septiembre de 1963.
En este momento, la promoción e inserción social de las personas es el objetivo fundamental de Cáritas. La consecución de este objetivo puede parecer una utopía, pero todos los pasos van dirigidos a hacerla realidad. Creemos que las acciones de Jesús y la vivencia de su Evangelio nos exigen un compromiso así.
Por tanto, la formación de los voluntarios y de todos aquellos que intervienen en acciones de Cáritas, en parroquias o en programas, está orientada a ese mismo objetivo. Así, los talleres ocupaciones van convirtiéndose en talleres de promoción y de reinserción social.
Esa tarea comienza con la acogida (recibir a quienes necesitan ayuda). Es necesario que la acogida se haga en la propia parroquia para que cada comunidad conozca las necesidades y se comprometa en la lucha por erradicar las pobrezas y comparta bienes y vida, imitando a Jesucristo. De este modo, la comunidad parroquial sale al encuentro del dolor y valora más a la persona en su situación concreta, y hace que todos se sientan comprendidos, conocidos y queridos por su propia comunidad cristiana.
Así se va caminando para que Cáritas sea la expresión de la caridad en la vida de nuestras comunidades cristianas.